Esos feos científicos
Los científicos británicos están de luto. Acaban de enterarse de que para los chicos de su país, su trabajo es importante pero poco sexy y, desde luego, es para que lo haga gente cerebruda pero no gente normal.
Todo empezó cuando las autoridades educativas se dieron cuenta de una tendencia que tiene ya tiempo en marcha: cada vez más estudiantes le sacan la vuelta a las materias de ciencias.
Entre 1991 y 2004, la matrícula en clases de física se cayó 34 por ciento, los inscritos en clases de química se cayeron 16 por ciento, y el número de alumnos de matemáticas se redujo 22 por ciento.
Los responsables del Centro para el Aprendizaje de Ciencias, de Londres, tuvieron al fin la idea de preguntarles a 11 mil chicos de 11 a 15 años qué piensan de la ciencia y los científicos.
El lado bueno es que, revisadas la mitad de las respuestas, cuatro de cada cinco dicen que los científicos hacen "trabajo muy importante" y 70% dicen que los científicos trabajan "creativa e imaginativamente".
El lado malo es que más de 75% de los encuestados dijo que los científicos eran "gente realmente cerebral"; 70% no se imaginan a los científicos como "gente normal y como hombres y mujeres atractivos".
En otras palabras, los científicos, además de ser gente rara, son más bien feos.
¿Querrían los chicos londinenses ser científicos cuando crezcan? ¡Claro que no! Y he aquí un par de razones: "Porque estaría constantemente deprimido y cansado y no tendría tiempo para la familia", y "Porque todos usan grandes anteojos y batas blancas y yo soy mujer".
Una autora del estudio vio algo positivo en estos resultados: los chicos ven a la ciencia como importante aunque no se imaginen a sí mismos practicándola.
La doctora Fani Stylianadou dijo optimista: "Si podemos mantener a los jóvenes positivos hacia la ciencia pero les ayudamos a ver toda la variedad de carreras científicas, más de ellos podrían darse cuenta de que una carrera en ciencia puede ser satisfactoria, y algo para ellos".
¿Qué podemos sacar de esta noticia que pondrá a pensar a los científicos del Reino Unido? Lo primero sería, tal vez, preguntar a más chicos en más partes. Me temo que al menos en Occidente el cuadro sería más o menos lo mismo: los jóvenes respetan a los científicos por la materia de la que se ocupan, que es vista como complicada, pero no los respetan por la simple y sencilla razón de que los científicos no son vistos como personas de éxito.
Si los muchachos ingleses imaginan a los científicos como gente deprimida, cansada, sin tiempo para la familia, que viste grandes lentes, que es poco atractiva y descuida su apariencia, es probable que también así los vean los adolescentes de otros países.
¿Científicos? Ah, sí, esa gente que siempre está en la luna y que se entusiasma con cosas raras y que es un cero a la izquierda.
Si esto es cierto en un país rico donde la ciencia está bien considerada (datos de la Unesco para 2002 dicen que Inglaterra dedicaba 1.8% de su producto nacional bruto a ciencia y tecnología; México, 0.4%; Inglaterra gasta en este rubro, per cápita, 14 veces más que México), si tratamos de imaginar los resultados de una encuesta así en nuestro país tendríamos que ponernos a llorar.
Mas recordemos el legendario consejo a Boabdil: "No llores como mujer lo que no supiste defender como hombre". ¿Cómo defenderá la ciencia mexicana su indispensable papel protagónico en nuestro futuro?
Horacio Salazar
21/01/2006





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