Periodismo
El periodismo científico es una especie que sobrevive con muchas dificultades a la frivolidad y a la grilla, y esto es cierto, por lo que he leído, aquí y en China. Pero lo curioso es que la queja más reciente sobre el tema viene de nuestros vecinos del norte, los Estados Unidos.
En su edición de hoy, la revista Nature incluye un editorial titulado “Periodismo crítico”, en donde señala una curiosa paradoja.
Por un lado, dice, si se ven cinco horas de noticias en televisión por cable, las proporciones son como sigue: 35 minutos sobre campañas electorales, 36 minutos sobre política exterior, 26 minutos sobre crimen. Compárese esto con un minuto sobre ciencia y tecnología, poco más sobre medio ambiente y unos tres minutos sobre medicina y salud. ¡Vaya prioridades!
La paradoja consiste en que lo servido por las cadenas no coincide con lo que el público dice querer ver: el Centro Pew de Investigación, de donde provienen los datos anteriores, señala también que entre quienes buscan información en línea, la mayoría buscan datos del clima, pero en segundo lugar están ciencia y salud, y en tercero tecnología. Más atrás quedan la política y los negocios.
El editorial dice que el análisis en sí no debería ser motivo de preocupación; después de todo, la cobertura periodística de ciencia y tecnología nunca ha sido abundante: si hoy anda como en dos por ciento del total, nunca llegó arriba de seis por ciento.
Por lo demás, una tendencia clara en los datos del Centro Pew es que la gente está emigrando a internet como fuente de noticias, y la razón principal es buscar notas de ciencia y tecnología. “Uno podría decir que el estado de la comunicación de la ciencia está mejor hoy que en cualquier momento del pasado”, dice el texto.
Pero en contraparte, estos hechos están apretando más a los medios impresos. La información sobre ciencia puede sobrevivir sólo si se ofrece al público más análisis, más profundidad y no sólo refritos de notas de agencia.
Ahí es donde está lo preocupante, dice el editorial. “Conforme la industria periodística responde a las pérdidas en circulación con recortes amplios, las mesas de ciencia están entre las primeras que sufren”.
El editorial dice, con mucha razón, que sobran razones para mantener un periodismo científico de calidad, en buena parte porque la realidad de hoy no puede entenderse al margen de la ciencia y la tecnología.
Horacio Salazar
27/03/2008





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